jueves, 10 de abril de 2008

Sexualidad Andrógina

He tenido la fortuna de encontrarme con una amiga en msn… Empezamos a hablar de cómo nos va en nuestras respectivas vidas… En un momento le comento que he descubierto una solución a mi “problema” de energía contenida… eso que algunos llaman hiperactividad…

Le digo entonces que estoy yendo al gimnasio… casi todos los días en lo posible, nada que tenga que ver con vanidad(aunque sí, pero sólo un poquitín), sino más bien una cuestión de equilibrio mental… necesito, de alguna manera, eliminar esa energía(más destructiva que creativa) que se genera en mí… Mi amiga se “ríe” (tanto como se pueda reír una persona en msn con un “jajaja”) y me dice “miss testosterona acumulad”

Yo digo:

yo creo que sí

Yo digo:

a veces creo que químicamente soy andrógina...

Ella dice:

mmm tu crees?

Yo digo:

Yo digo:

tú que crees?

Ella dice:

yo dirìa

Yo digo:

tú dirías que sí?

ella dice:

sip




Respondo con algún emoticon divertido… No me siento tan divertida la verdad… Y pues… entonces empiezo a escribir…


Cuando era niña, mi mamá nunca me prohibió jugar con los juguetes de mi hermano… le daba lo mismo… A los trece años era mejor en juegos de carrera y había jugado más videojuegos de Roll que muchos niños… cuando era pequeña me sentaba a ver como mi papá arreglaba algunos aparatos electrodomésticos y hoy en día soy, al parecer, la única persona en esta casa capaz de cambiarle un empaque a una llave de agua… Me aburro hablando con muchas mujeres de ciertos temas, y todavía en esta ciudad tan grande me sigue sucediendo que conozco tipos que se emocionan al saber que pueden hablar ciertos temas con una mujer que pensaban imposibles…

A nivel académico soy una de las mejores(si no la mejor) de las niñas en el desarrollo de las artes electrónicas…Esas que se hacen por computador, donde los líderes son los hombres básicamente porque la mayoría de las mujeres sabe usar el PC para chatear y escribir cartas pero saben muy poco de programación y cosas básicas como crackeo y otras…



Lo he sabido… como a los catorce años me di cuenta de que era básicamente algo “rara”… Empezando porque nací en la ciudad guapachosa de La Arenosa donde quien no baila reggaetón y ama el Vallenato es un “metalero(aunque puede ser cualquier cosa que quiera) sin identidad”(como una vez me dijo un amigo que sólo por ser amigo de la infancia sigue siendo amigo después de eso) pasando por el hecho obvio de una educación “alternativa”(como otra vez me dijo un compañero de clases, que para terminar de ilustrar, lo decía para expresar que yo no pensaba como las demás niñas, que era “mucho más inteligente” pero que no cabía en el grupo tradicional de las mujeres(precisamente por eso ¬¬))… Llevo una vida lidiando con la percepción juzgadora de una sociedad que impone sus modelos de que debería hacer y que no para encajar… Debería amar el color rosa porque como mujer tengo cerebro de recolectora… Más sin embargo, tengo brío de cazador… de cazadora, por eso voy al gimnasio… Porque al igual que un macho que no caza me pongo agresiva, a mi manera(histérica, chillona, mamona, con ganas de buscarle pelea todos) si no libero tanta energía contenida…

Y el problema está realmente (porque siempre que escribo hay algún problema subyacente) no en la percepción exterior, sino en la interior, en la que yo misma puedo tener de la forma como funciono…


La verdad, no logro entender porque de un tiempo para acá, la imagen que tengo de mi persona se me ha hecho incómoda… Por ratos me siento feliz y orgullosa de ser inteligente, me agrada ser fuerte, competente… Dar esa impresión de miedo que evita que (como le sucedió a alguna mujer desafortunada) alguno se atreva a agarrar mis nalgas en la calle… Por momentos me agrada ser altiva y valiente… Me gusta sentirme al nivel de los más “fuertes”(los hombres)… pero últimamente, también por ratos… siento que… siento como si como la misma percepción externa que cercena lo que soy capaz de hacer, cercenará también mi propia percepción de mí misma…

El hecho de vestirme, de caminar, de hablar, de pensar en cierta forma hace que la gente tenga la necesidad de encasillarme en algún lado… por lo general soy la niña que “anda con los niños”… No cuento chismes, no me interesa mucho la ropa más allá de su función como termómetro cultural… Me intereso más por las reflexiones abstractas y estoy dispuesta a sacrificar muchas cosas por los ideales que tengo… Muchas cosas… inclusive esas que culturalmente resulta imperdonable sacrificar…


…Y sin embargo, sigo teniendo la capacidad sensible que algunos se olvidan que poseo sencillamente por mi facilidad de manejar algunos temas… Es obvio, en el momento que escribo esto, que estoy experimentando cierta vergüenza y algo de incomodidad pensando que de pronto, seguramente, alguien más lo va a leer… Pero también es cierto, aunque no evidente, que el hecho de que lo esté escribiendo implica a que a pesar de la resistencia, quiero decirlo… A veces me molesta la impresión masculinizada que tiene cierta gente de mí… y a veces me causa gracia… Digo muchas menos malas palabras que muchas de las mujeres que muchos de mis compañeros consideran mujeres y sin embargo ellas son más delicadas que yo…

¿Dónde está el secreto?... ¿En la frialdad?... ¿En pretender ser sensual?... ¿Debería renunciar a las cosas que pienso y prestarle más atención al esmalte de uñas, al Messenger, al niño lindo que pasa al lado, a la forma como está el pliegue de mi falda?...




La cosa va así… socialmente no puedo negar lo “masculino” de mi personalidad, pero tampoco puedo demostrar lo femenino de ella sin exponerme… en cierto punto, prefiero ser espontáneamente retraída… Prefiero dejar lo dulce y detallista para un círculo más íntimo… y todo esa acción puede estar influenciada por la misma cultura que me dice que no haga lo que hago… Donde ser mujer es igual a ser débil, ser abusado… Donde un malparido pasa en una bicicleta y te toca la nalga y uno lo único que puede hacer compungidamente es quejarse con los amigos porque en esta maldita sociedad no queda más camino que eso… ser mujer, es ser débil… Y el machismo se alimenta de eso… De la debilidad de la doncella que sólo puede ser rescatada por el caballero, porque ésta, aún pudiendo escapar de su prisión sola con algo de inteligencia y valentía se niega salir porque cuando era niña le dijeron que sólo podría hacerlo hasta que llegara su príncipe…

La cuestión es que el mentado príncipe nunca llega, o si llega y la saca, la amarra con una cadena… porque a final de cuentas, salió de una cárcel para encerrarse en otra, la de la posesión…


No soy feminista, eso lo saben todos… no me importa nada que tenga que ver con la “reivindicación” de la mujer que a final de cuentas es bien pendeja porque ella misma se puso en esa posición… y creo que por eso mismo no me interesa… decidí renunciar a eso aún antes de saber que eso era cierto… Desde el momento en que después de ver la lucha libre de la WWF me ponía a jugar con las Barbies y los carritos de mi hermano… Desde ese momento decidí que no quería ser víctima ni plañir por ayuda… La ayuda llega, claro, se necesita, claro… Pero no le veo el sentido a encasillarse en ser “débil”… No le veo el sentido, aún más, a encasillar el ser débil con feminidad y el ser fuerte con masculinidad… No le veo el sentido a que, más que por la propia percepción que tengo de mi sexualidad, de mi marcada heterosexualidad, de mi percepción holística del mundo y de mi sensibilidad, me encasillen en el género “no definido de lo que tiende a lo masculino” porque mi arma de seducción lejos de estar en mis caderas (que si bien funcionan mucho no son lo principal) está en mi cabeza y porque ciertamente prefiero la forma de vida descomplicada de un “hombre”…




En algo me tiene que estar afectando el verano eterno… Casi estoy pidiendo afecto… La verdad, mis queridos, irregulares y poco fieles lectores (excepto por Juan David y Fabián… que dejan un comentario cada tres post) ya me aburrí de tener amigos… como un día (de esos en los que se tiene la conciencia alterada) le dije a alguien “¡yo no quiero tener un millón de amigos! ¿Pa qué quiero cantar más fuerte?...¡ yo lo que quiero es un novio!”(Casi oigo risas por eso último)… Aunque ahora que lo releo… eso suena desesperado… y tampoco es que esté así!... pero la idea es esa… Creo que por eso, se me está haciendo incómoda la percepción propia… Y sin embargo… No estoy dispuesta sacrificar esa “sexualidad andrógina” por cumplir con un esquema social… que quizás en cierta forma me hace falta, pero sigue sin ser más importante que mi individualidad…

4 comentarios:

Juan David dijo...

Lamentablemente la cultura hace que las mujeres con ímpetu puedan llegar a ser tachadas de 'masculinas' debido a las ideas que rigieron por tanto tiempo y aún siguen rigiendo acerca del comportamiento que se debía esperar de ellas.

Viéndolo así eres una desafortunada víctima de un paradigma que aún no termina.

Abrazos!

In-prudencia dijo...

Buena cosa ver que no eliminó el perfil con el blog!
Un beso.

Fabian D Gil dijo...

Mujer! te pasaste de largo este blog, mi mente pendiola no da para tanto!, pero hice el esfuerzo mayusculo de leerte.

Pero tranquila, la feminidad de una mujer no esta, en sus gustos, forma de vestirse, actuarse, etc, cada mujer tiene algo, el famoso no se que, que termina gustando a los hombres. Como dicen por ahi no hay mujer Fea, sino mal Arreglada. Lo grave es que no te de la gana de arreglarte para tal, pero no creo que estés en esos planes ahora entonces aun no importa.

In-prudencia dijo...

MI Pendiolín! Se le agradace la valentía de leer todo eso! Sí admito que me pasé, y BASTANTE...
Y por cierto... Yo NO soy fea :P...
y ahora sí quiero novio... con todos los juguetes :P
Saludotes.-.