jueves, 27 de marzo de 2008

Todo, Nada

Cuando todo son

malas noticias

o simplemente -y peor-

todo es una gigantesca

ausencia de noticias

hace falta algo

para sacar fuerzas

de donde no las hay

y seguir con la comedia.

El teléfono es Dios

que se ha callado.

El buzón se ha transformado

en papelera.

La gente

a la que alguna vez

hemos querido

es un recuerdo

que se pudo haber soñado.

Cualquier cosa puede servir

y nada sirve:

la muerte de alguien

que nos roce muy cerca.

Una amenaza de desahucio

por impago de alquiler.

El diagnóstico de alguna

enfermedad, si no fatal

entretenida al menos.

Un ataque de migraña.

Un tumulto histérico

en la calle.

Una vieja

comiéndose un plátano

en un banco,

bajo la lluvia.

Lo que sea

menos este asco incoloro

en que se pudre el corazón.

Bombeando

por pura incapacidad para otra cosa.

ROGER WOLFE

1 comentario:

Juan David dijo...

Jajaja... y fue bueno el sueño?