Las nubes caprichosas se mueven a su antojo sobre el cielo Bogotano... Unas delgadas y tibias dejan caer sombras sobre la tierra, otras más densas y oscuras resaltan el gris de la ciudad y las más agresivas salpican con una llovizna intermitente que dura 5 minutos y que cae cada dos horas...
De nuevo, me siento tentada a echarle la culpa al sol... De nuevo... sé que no es su culpa, no es culpa del clima en absoluto... Hay un nombre que no debe ser nombrado... Hay un nombre que fue nombrado...
El recuerdo intermitente de una voz que permanentemente ha estado ausente... ... En días como hoy me siento cansada... En días como hoy siento pánico de estar sintiendo lo que siento... ¿Es que acaso el tiempo no lo borra todo?... Entonces... ¿por qué a veces pareciera que el tiempo no ha pasado sobre mi?
En el exilio como una leprosa maldita... En el exilio...
Lo sé... ya lo sé... Y sin embargo, una niña en mi cabeza me pregunta a veces si volveré a escuchar tu risa...
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