martes, 13 de mayo de 2008

La zorra y los racimos de uvas

Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca.

Mas no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose:

-¡ Ni me agradan, están tan verdes... !

Esopo.



No encuentro, en mi memoria inmediata, fábula que represente mejor la naturaleza humana... Tampoco encuentro en mi memoria inmediata, ejemplo más evidente que la circunstancia banal de esta mañana...

Tras 4 horas seguidas de clases, estaba sentada con tres compañeras en un banca haciendo receso en medio de una clase de video de 3 horas... Dos de mi compañeras son mujeres, a mi parecer, muy bonitas, una de ellas, Camila, posee esa belleza canónica que hace que a uno le den ganas de dibujarla y de fotografiarla... la otra, Liliana, está, como dicen popularmente, buena, es una muchacha de cabello rojo intenso, ojos verde-miel y cara de malvada... Las otras dos María Isabel y yo, somos de lo más casuales... Asunto... ninguna de las tres(ellas) mide más de 1.60 y todas tres son mujeres de pocas voluptuosidades(además de ser DELGADAS)... En un momento dado de la conversación, empezaron a hablar acerca de que le pedirían a un genio que les cambiara... Liliana y Camila admitieron de buenas a primera que les habría gustado ser más altas... María Isabel dijo que no, que ella era feliz siendo pequeña... Entonces empezaron a hablar de las ventajas de ser bajitas... yo escuchaba y las miraba hablar. Sólo hay dos cosas que cambiaría de mi cuerpo y ni siquiera por estética, sino por salud: mi piel y mis pulmones... De repente, todas estaban contentas siendo bajitas... A eso el siguió al conversación de las voluptuosidades(y es aquí donde entro en conflicto yo)... Todas tres dijeron que deseaban ser más delgadas(MÁSS?!!!¿ A DÓNDE VAMOS A PARAR?), Liliana dijo que en una época quiso tener los senos grandes... y que aún hoy lo quiere tener grandes, pero que son vulgares, blah, blah, blah... Entonces pensé "Yo también tuve senos pequeños alguna vez"... y pensaba lo mismo, hasta hace unos seis meses que pasé de un moderado 32 a a principio de año, a un más notorio 32b a mitad de año para terminar con 34!... Entonces, empecé a descubrir que los senos moderadamente grandes: No son tan vulgares como dicen, que hay que saber llevarlos y que si sabes hacerlo !walá! son efectivísimos...

Y de nuevo... volví a acordarme de la fábula de Esopo... Dos minutos después estaban volviendo a hablar de porque no tenían senos más grandes, y de porque no eran más altas y tampoco eran más delgadas... No alcanzaron las uvas... al final estaban verdes...


Está bien quererse... lo digo por ellas... lo digo por mí y por mi piel excesivamente sensible y mis pulmones degenerados... sin embargo, de vez en cuando, aguanta compararse con los demás... mirarlos desde arriba con la boca llena y decir... "la verdad no estaban tan verdes... yo ya las probé"



P.D: Mis queridos lectores... me perdonarán por dedicarme a escribir estas banalidades tan narcisistas.... pero como bien se sabe... este blog es para escribir de "cosas comprometedoras sin comprometerse"

¡¡Y antes de que alguien me diga algo!! No me he olvidado de mi apreciadísimo Julio Flórez

No os enorgullezcáis niñas hermosas
porque cuerpos tenéis esculturales:
Vuestras carnes se pudren y en las fosas
todos los esqueletos son iguales”.

1 comentario:

Fabian D Gil dijo...

... a mi me gusto este post.